Elecciones en Cuba

Diputado Eulogio Pimentel Vázquez: “Tengo una suerte tremenda: yo soy de Camagüey”

Por: Yamylé Fernández Rodríguez/APPP Camagüey

De manos de Martha Peláez Leyva, presidenta de la Comisión Electoral en el municipio de Camagüey, Eulogio recibió en su querida provincia el certificado que lo acredita como diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular para la IX legislatura.

De manos de Martha Peláez Leyva, presidenta de la Comisión Electoral en el municipio de Camagüey, Eulogio recibió, el pasado mes de marzo en su querida provincia, el certificado que lo acredita como diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular para la IX legislatura.

Sencillo, inteligente, jovial y siempre acompañado por su inseparable mochila que le imprime un aire juvenil son señales que identifican de inmediato a Eulogio Pimentel Vázquez, uno de los 44 diputados electos por la provincia de Camagüey para integrar la IX legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular y que en su caso estuvo entre los ratificados.

Actual director del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba (CIGB), ubicado en la capital del país,  Eulogio es un camagüeyano orgulloso de su tierra natal y del CIGB de esta provincia, donde por más de 20 años asumió diferentes responsabilidades desde el mismo instante de su graduación, en 1991, como licenciado en Bioquímica en la Universidad de La Habana.

Más allá de las funciones que le competen como directivo de una prestigiosa institución científica,  Eulogio otorga un lugar muy especial al hecho de estar entre los representantes del pueblo en los más altos escaños gubernamentales de la nación:

“Siempre representar al pueblo en cualquier instancia, ya sea en una circunscripción, en una asamblea municipal o provincial del Poder Popular o en el Parlamento es una responsabilidad mucho más grande que uno mismo. Tuve el privilegio de ser reelecto pero ahora me siento todavía más inmerecedor de ello porque no estoy en la provincia aunque me desvelo por todas las noticias sobre Camagüey y vengo frecuentemente acá, por tanto me hace sentir todavía más responsable pues mi ausencia física tiene que convertirse en una presencia constante”, dice con modestia.

“La función de diputado es la responsabilidad constante de todos los días, no solo en las funciones propiamente como diputado sino que cada vez que uno haga algo en el trabajo; cada vez que uno se plantee algo, lo piense desde la dimensión de la repercusión que pueda tener para los electores que me dieron la posibilidad de ser electo nuevamente y para mí Camagüey es algo muy grande. Camagüey es mucho sentimiento, es YO y estar lejos no me ha quitado ni un pelín así de sentirme camagüeyano.

¿Qué siente Eulogio cuando viene a su Camagüey y comparte con sus compañeros del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de aquí?

Cuando llego al CIGB de aquí yo siento como que no me ido. Llego al centro de trabajo donde estaba y siento que me saludan como si estuviera con ellos todos los días, desde el custodio;  cuando voy a la cocina, los investigadores, y en verdad que me siento gratificado por esa recepción cada vez que vengo porque me hace sentir no ausente; me hace sentir con ellos todos los días.

Desde  la posición en la que estoy contribuyo bastante a que este centro marche y se desarrolle porque conociendo las fortalezas que tienen, lo ingeniosos y aguerridos que son, cualquier inversión de tiempo y de recursos que haga sé que se revierte en resultados positivos.

 ¿Cómo es cuando te encuentras con tus compañeros camagüeyanos en el Parlamento cubano?

Es un sentimiento mutuo, un poco de algarabía en el encuentro, abrazos besos y después yo continúo con ellos. Por supuesto que tengo buenos amigos diputados de otras provincias pero cuando estoy en las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular no solo represento a Camagüey sino que me siento camagüeyano y ando con mis diputados camagüeyanos.

Es algo que realmente  no se puede medir con ningún instrumento; es algo que solo se puede sentir y disfrutar sintiéndolo.

Cuando vienes a Camagüey siempre te encuentras con algo nuevo …

Es impresionante. En la misma belleza que tiene nuestro sistema electoral, que lleva a los candidatos a diputados y a delegados a la Asamblea Provincial del Poder Popular a recorrer las principales obras, instalaciones, empresas, los consejos populares, las calles… yo que me creo conocedor y amante de la historia de Camagüey, cuando caminé por la calle  República tuve que estar preguntado y esto qué es; y esto en qué se convirtió.  Es impresionante como en un período de tiempo de uno ó dos años las cosas nuevas que veo cada vez que vengo. Yo me siento feliz y orgulloso de lo bonita que se está viendo esta ciudad.

¿De qué parte de Camagüey eres?

Ah… yo tengo una suerte tremenda. Yo soy de Camagüey.

Viví casi toda mi vida en las márgenes de  la ciudad de Camagüey. Mi infancia la pasé en repartos como Agramonte, La Mascota, en Florat, Villa Mariana; también viví en La Vigía, en el centro de la ciudad, así  que de qué parte soy, pues de Camagüey.

Siempre te he dicho que te identifico como el diputado de la mochila. ¿Qué guarda la mochila de Eulogio?

Mira, guarda tareas pendientes, libros que estoy leyendo, artículos científicos, esencialmente eso, pero es como una de las extremidades adicionales que artificialmente uno adquiere.

De la época de estudiante puede ser porque con ella pareces un estudiante universitario…

Quizás es lo que quiera aparentar (risas)

Y la familia… los hijos, la esposa, cómo es esa colaboración familiar para poder asumir responsabilidades tan grandes como Director General del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba y diputado.

Haz hecho la pregunta que dignifica y hace justicia. Tengo a mi esposa y tenemos tres niños, lo de niños es consecuencia del cariño no de la edad, aclara en tono jocoso.

Uno sale muy temprano para el trabajo. Sale sin el sol y llega sin sol también a la casa y la casa para mí es un refugio tan grande. Cuando llego sale todo el mundo: desde el perro que empieza a mover la cola; los niños se paran y me dan un beso y mi esposa que es capaz de crear un ambiente de felicidad y de tranquilidad. El hogar es mi rinconcito camagüeyano.

El mayor de los “niños” se licenció en Turismo; el mediano está en primer año de licenciatura en Cultura Física y el más pequeño hasta ahora me tiene un poco ilusionado porque puso en sus opciones de carreras Química, Biología e Ingeniería Química pero probablemente agarre otra cosa.

A mí me alienta mucho una frase que dijo el Comandante en Jefe cuando los Cinco Héroes lo fueron a visitar. Yo lo recuerdo, como si lo estuviera viendo ahora mismo: cuando Los Cinco estuvieron por primera vez con Fidel y ya se iban Ramón Labañino regresa y le dice: “Comandante qué usted nos pide que seamos y él les dijo: Sean científicos. Lo dijo no sólo por el hecho de dedicarse a las ciencias –al menos así yo lo interpreto- sino porque ser científicos es una actitud ante la vida que implica pensar las cosas, proyectarlas,  organizarlas,  realizarlas para que funcionen y si no funcionan repetirlas hasta que salgan bien. Entonces a mí lo que me gustaría es que “los niños” sean buenos trabajadores dondequiera que estén.

De esta manera piensa Eulogio; el científico, el padre, el esposo, el hijo amantísimo -no sólo de sus progenitores sino también de su Camagüey- y el diputado que confirma al pueblo agramontino que no le fallará ante la Asamblea Nacional del Poder Popular.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *